Como mucha gente sabe, Rockstar (desarrolladora de videojuegos los cuales, la mayoría son violentos como la conocida saga de acción GTA) ha tenido muchos problemas a lo largo de estos últimos años, por la violencia explícita en los juegos que desarrolla.

Durante estos días se ha celebrado en Reino Unido, un juicio contra Rockstar sobre la cancelación de la comercialización de Manhunt 2. La BBFC (British Board of Film Classification) reconoce que no hay relación alguna entre violencia real y los contenidos del juego.

El representante de Rockstar, Geoffrey Robertson se ha defendido dando el siguiente argumento: "No hay prueba sobre que jugar con videojuegos comporte a una actuación similar en la vida real".

Robertson piensa que la BBFC, carece de conocimientos sobre estos juegos con lo que ha continuado con su defensa declarando que pese a su reputación, en la última década ha habido censuras carentes de buenos argumentos.

El organismo Británico ha expresado su opinión sobre el tema: "El organismo conoce que no existen suficientes pruebas para certificar que existe una conexión de causa entre los juegos violentos y los trastornos en comportamiento humano, aunque esto no quiere decir que sea una verdad exacta

El organismo también ha hecho referencia a los juegos y las películas, diciendo que no se podían comparar, ya que los videojuegos eran más utilizados y vistos por las personas, que no una películas de Ciencia Ficción.