El nuevo proyecto de Bioware llega hasta nosotros después de una espera marcada por la magnificencia y la ambición de lo que, desde el primer momento, se dibujaba como una superproducción interactiva en toda regla. 

Avalado por la creación de un universo rico y original, descrito ampliamente dentro del texto “Revelations” mucho antes de la salida oficial del juego, el estudio de Canadá se encuentra ante la responsabilidad de proyectar el género de la ciencia-ficción dentro de una aventura interactiva de nueva generación, aprovechando su dilatada experiencia en el terreno del RPG occidental.

Ficha técnica

  • LANZAMIENTO: 23 de Noviembre
  • CALIFICACIÓN EDAD: +16
  • GÉNERO: RPG
  • MODO MULTIJUGADOR: No
  • MODO ONLINE: No
  • HDTV: 720p
  • EXTRAS:
  • DURACIÓN: Alta
  • MODOS DE DIFICULTAD:
  • DESARROLLADORA: Bioware
  • DISTRIBUIDORA: Microsoft

 

Jugabilidad

Antes de nada, queremos introduciros en el mundo de Mass Effect.

El jugador interpreta el rol del comandante John Shepard (cuyas características pueden editarse al comienzo de la aventura), uno de los máximos representantes de las fuerzas militares de la Alianza Humana. Sus honorarios le llevan a una situación de la que no ha sido partícipe ningún hombre o mujer con anterioridad: la posibilidad de entrar en la organización de los Espectros, un grupo de fuerzas militares interestelar con libertad para ejercer independientemente de la Ciudadela si es menester.

El universo de Mass Effect propone un futuro donde las diferentes especies que componen la galaxia se definen, además de por sus tradiciones y costumbres, por la relación que mantienen con el principal órgano legislativo existente: el consejo de la Ciudadela. La Ciudadela no es un lugar situado en un planeta determinado, desde donde se llevan a cabo todos los procesos burocráticos que mantiene la estabilidad de la galaxia. En realidad, es una gigantesca estación espacial -supuestamente creada por una raza alienígena extinta-, donde conviven todas las especies que están bajo la jurisdicción del consejo.

Las razas fuera del consejo han colonizado diferentes planetas, donde llevan a cabo su filosofía de vida en base a unas creencias y modos de proceder incompatibles con el sistema impuesto por la ciudadela. La raza humana pertenece al primer grupo. Debido a su juventud y a una filosofía basada en la resolución de los conflictos a corto plazo, se ha ganado a pulso el rechazo de algunas especies tan importantes como los Turianos. Sin embargo, ese dinamismo ideológico propio de los humanos es, posiblemente, la clave para detener la mayor amenaza con la que se ha encontrado la galaxia.

En este punto, hemos de decir que el apartado, a priori, más importante de la obra de Bioware se muestra como un punto conflictivo. Desde el primer momento del juego, se da la posibilidad de elección al jugador para seguir diferentes vías, tanto en los diálogos como el las misiones.

Estas decisiones ejercerán gran influencia tanto en el carácter del protagonista, como en el devenir de determinados acontecimientos. Los personajes que intervienen durante el juego, ofrecerán un trato diferente a Shepard según sus puntos de virtud (generados a partir de conductas “correctas”) y rebeldía (deducidos de las decisiones “hostiles”).

Además de la aventura principal (con un número de misiones un tanto escasa), el juego ofrece multitud de situaciones alternativas, que consisten principalmente en ayudar a diferentes habitantes de la ciudadela, realizar encargos extraoficiales, o convencer a alguien para que cambie de conducta, gracias a nuestra facilidad de palabra.

También hay misiones de recolección de objetos, para quien disfrute recorriendo cada rincón de la galaxia. Y es que, una vez realicemos las primeras misiones del juego, se nos abre el mapa general del universo conocido, para que vayamos con total libertad, a los más de 20 planetas explorables (siendo la mayoría de ellos desérticos, con escasos signos de colonización).

Sin embargo, la sensación que produce el apartado de exploración es que no aprovecha todas las posibilidades del universo creado por Bioware, un universo profundo, rico y, sobre todo, verosímil, más incluso que el ideado para las obras de ciencia ficción que toma como referencia. Todos los datos de las especies y lugares que vayamos desbloqueando se agrupan por categorías dentro del Códice galáctico, una base de datos de obligada consulta para los que quieran conocer hasta el más mínimo detalle de las especies, lugares, vehículos, armamento y demás elementos que forman el grueso del universo de Mass Effect. 

Uno de los puntos más conflictivos del análisis nos llega al tener que analizar el apartado de acción del juego. Bioware, siguiendo la estela de su famoso título Jade Empire, nos ofrece una experiencia de acción táctica que bebe de juegos como Gears of War o Resident Evil 4.

En cualquier momento podemos pausar el juego para elegir el armamento y las habilidades de los 3 miembros del pelotón. Asimismo, tenemos control parcial sobre nuestro compañeros, pudiéndoles dar ordenes -a las que no siempre responden con eficiencia- sin tener la posibilidad de manejarlos individualmente. Con la experiencia adquirida en combate y la exploración, el nivel del grupo sube, pudiéndoles asignar variadas habilidades acordes con su clase (biótico, ingeniero, soldado…).

Las habilidades bióticas de los protagonistas van desde poder suspender en el aire a los enemigos para hacerlos vulnerables, hasta empujarlos con fuerza lejos de nosotros, si queremos evitar el combate cuerpo a cuerpo, añadiendo variedad y un punto de diversión extra a las escenas de acción. En contra de esto, las conductas de los enemigos denotan la escasa I.A. de los mismos, que en muchas ocasiones se exponen de forma ilógica al fuego enemigo (cosa que también les ocurre a tus propios compañeros).

Muchos analistas coinciden en que es un fallo menor del juego, teniendo en cuenta que es un título de rol. Sin embargo, el hecho de que más del 60% de las misiones principales y secundarias terminen o se resuelvan íntegramente en combate, maximiza sin duda la envergadura de estos problemas. A esto hay que añadirle una, en muchos casos, irritante organización de inventarios y gestión de menús, que dificulta la evolución de los personajes y la asignación de armamento y habilidades.

No hay que olvidar que, en muchos casos, la irregular tasa de fotogramas por segundo hace que los combates no transcurran con la fluidez que cabría esperar.

 

Gráficos

Técnicamente, Mass Effect ofrece una de cal y otra de arena. Mediante la utilización del motor gráfico Unreal Engine 3.0, conjuntamente con algunas técnicas y procesos de programación internos, Bioware ha conseguido la mejor recreación de personajes (humanos y alienígenas) de esta generación, dotándolos de una expresividad y capacidad mímica acorde con su excelente modelado y texturizado.

Gracias a un sistema muscular virtual, los personajes humanos y de similar estructura facial son capaces de representar sentimientos complejos. La maya poligonal cambia su estructura en base a esos sentimientos, por lo que podemos observar en sus rostros, por ejemplo, las arrugas que se generan en la zona del entrecejo o en la frente cuando se “activan” los músculos propios de metáforas expresivas relacionadas con el dolor o la ira.

La animación de los personajes es muy eficiente y realista, aunque ese realismo se paga, a veces, con una transición entre animaciones un tanto brusca, tanto en el modo exploración como en el de combate. Los enemigos y compañeros de tu propio pelotón se llevan la peor parte, llegando a realizar movimientos inverosímiles en algunos casos. Sin embargo, en conjunto general raya a un nivel altísimo.

Los escenarios más cuidados del juego, entre los que se encuentran la nave y los entornos de la Ciudadela, son una auténtica maravilla visual, tanto por diseño y recreación como por iluminación. Sin embargo, fuera de esos lugares “centrales”, el conjunto de entornos es algo pobre, aunque variado en la aventura principal.

A lo largo de las misiones secundarias, los planetas desérticos y las bases situadas en ellos no dejan de repetir su estructura, creando en el jugador una sensación de deja vù realmente molesta. Es uno de los puntos más negros del juego, que condena al apartado escénico hacia un nivel mucho más bajo del exigible en un título de nueva generación. A veces resultan incomprensibles las continuas caídas de framerate que sufre el motor, cuando los escenarios son de una complejidad cuestionable.

Es posible que no se convierta en un problema serio a nivel jugable. Sin embargo, afecta a la experiencia de juego. Una pena.

 

Sonido

Podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que el apartado sonoro del juego es, en su conjunto, el que raya a mayor nivel. El hecho de que el título no venga trasladado íntegramente a nuestro idioma (solo está subtitulado), nos permite disfrutar de la mejor dirección de doblaje llevada a cabo para una obra interactiva, con interpretaciones magníficas, de gran variedad y con una sincronización labial simplemente perfecta.

El apartado musical no se queda atrás, con un Score acorde con la atmósfera propia del juego, ofreciendo momentos álgidos en las escenas de mayor carga dramática y melodías ambientales simplemente magníficas en los momentos precisos.

Los efectos sonoros son también de gran calidad, brindando ambientes muy realistas en 5.1, apoyados por una gran gama de sonidos par la representación de las armas, las colisiones de los elementos y las voces de los androides (resulta realmente impresionante la interpretación del habla sintética  de los Geth).

 

Conclusión y puntuación

Finalmente podemos decir que Mass Effect, aunque no cumple con las expectativas creadas en algunos apartados, ofrece una experiencia jugable que alcanza cotas a las que no ha llegado ningún videojuego del género, gracias a la complejidad del universo creado por Bioware y a la inmensa calidad de su guión.

El juego supone fácilmente 20 horas en su aventura principal, aunque superar todos sus retos alarga la experiencia por encima de las 40. Con todo, Mass Effect puede fácilmente considerarse como una obra maestra, a pesar de sus fallos (sin los cuales se hubiera convertido, sin duda, en uno de los mejores juegos de todos los tiempos).

Sin embargo, el hecho de que queden aún dos títulos para completar la trilogía, nos permite tomarnos la libertad de soñar con la posibilidad de que este solo sea el comienzo para la creación de una de las mejores sagas de la historia del videojuego, y del sector del ocio en general.

SONIDO: 9′5
GRÁFICOS: 8
JUGABILIDAD: 9

 TOTAL: 9

Imágenes Mass Effect de Xbox360